miércoles, 12 de octubre de 2011

Los martes.

Los martes me levanto más temprano. Desayuno en la terraza, y mientras satisfago mi adicción a la cafeína, veo cuando sales de tu casa.

Son apenas doscientos metros que en primavera o en verano, cuando toda la materia se expande, tus rutinarios movimientos hacia la parada del autobús se suceden en cámara lenta; mientras, yo me recreo en cada uno de ellos y comienzo el martes, el día festivo de la semana.