domingo, 31 de mayo de 2009

Imposibles.

Me siento ridículo mientras persigo sin descanso sueños imposibles. 
Presentes del pasado que sólo viven en mi conciencia, porque soy yo, soy yo el mismo que inmovilizado me sentí incapaz de alcanzar tus labios, soy el mismo que sólo se atrevió a coger tu mano, el mismo que vivía para encontrarte y nunca fue capaz de llegar.
Ahora, desconcertado, eres pasado, el pasado más presente que nunca viví. El presente lejano, indiferente a mi recuerdo, indiferente a mi existencia. Ignorante de mi conciencia.
Dormido y despierto, añoro el amor. Añoro el amor y le pongo tu rostro. El mismo rostro que marcado por los años quizá me resultara extraño. 
Pongo tu rostro a mis deseos, a la resurrección de mis sentimientos muertos, al comienzo de la vida. Porque ahora, fuera de todo tiempo y lugar, me siento capaz. Capaz de acercarme, capaz de alcanzar, capaz de unirme, capaz de ti.
Al margen de todo tiempo y lugar persigo sin descanso sueños imposibles, mantengo absurdas esperanzas matronas de frustraciones. Utopías en las que te encuentro, compartimos nuestros fracasos y nos unimos para siempre.

2 comentarios:

Ale dijo...

Hay una canción que dice: Ella busca amores imposibles, por eso fue posible nuestro amor.
Te entiendo muy cercano en el sentir.
Saludos.

INÉS (y yo).. dijo...

Y da vértigo, verdad?...la proyección de un mañana sin (ese) ayer...

Habitamos lo imposible de camino a lo inimaginable...