sábado, 3 de agosto de 2013

HOY

Hoy ha pasado el día sin nada digno que contar. 
Hoy ya no existirá nunca. Nunca tendré recuerdos de este día anodino, nunca tendrá historia, nunca quedaremos en él de forma alguna.
¡Qué pena de día!
Dejando pasar el tiempo, esperando a que acabe, quizá mañana sea de verdad la vida.
Monótono, intrascendente, aburrido.
Cansado de esperar a mañana. Como si mañana fuera a caer del cielo un no se qué, una entidad más profunda que el tiempo.

Nadie tiene la culpa. El tiempo está aquí, a mi servicio. Ni monótono, ni intrascendente, ni aburrido.
Mío.
Pero cansado de mi mismo, de esperarme a mañana, lo hago responsable.
No tengo relato: no recuerdo mi comienzo, no voy a ningún sitio, no paso por nada ni por nadie. Nunca quedaré de forma alguna, ni siquiera en mi conciencia.
No puedo dudar de que exista. Una existencia en servicios mínimos.