sábado, 21 de febrero de 2009

Abismo.

En los bancos de los jardines, veinteañeros primitivos desvirgan jovencitas.
Por la mañana, los abuelos dan de comer a las palomas entre los gemidos perdidos del primer orgasmo.
En casa, los padres preparan las tostadas a sus niñas, sin sospechar qué tuvieron en la boca mientras estudiaban en casa de una amiga.
Los embaucadores, presumen de su polla con los amigos. Mientras, las adolescentes escriben en sus diarios que han encontrado al amor de su vida.
Por la noche, si han vuelto a quedar, volverán a abrir lo que ellos llaman amor. Si no han quedado, se follarán a otra chica que por la mañana escribirá también en su diario, sobre las dulces caricias del joven más atractivo y romántico que puede existir.
Eterna historia de traidores empalmados e inocentes romanticonas que chupan y chupan porque piensan que eso es el amor.

6 comentarios:

Penélope dijo...

Ehhh...menudo giro radical de tus escritos!! ¿Qué ha pasado??

luna45 dijo...

Ahora tu eres el que le da un total vuelco a tus escritos.

Te dejo un saludo y gracias por tus visitas

Luisa dijo...

Jajajaj..Radical total..aunque no por ello deja de ser una gran verdad.

besos.

JJ dijo...

A veces el abismo es tan asqueroso y repuganante.

marisa dijo...

Tienes razón, a veces sólo queda la náusea y el asco.

Alejandro dijo...

Ummm... esto no es una simple reflexión. Me gust. me recuerda lo que yo pensaba cuando tenía 20 años. Me daban ganas de decirle a esa chica que me ponía nervioso que cuidado, que ese era guapo, pero que el orgasmo le duraba cinco segundos. Que si quería que alguien estuviera en trance durante días no hacía faltar ni tocarle...

Que estuviera a mi lado sonriéndome cinco minutos.