miércoles, 25 de febrero de 2009

Reposando.

Reposé mis miedos sobre tus proyectos, para seguir siendo. Reposé mis ausencias en tu estar, para seguir existiendo. Reposé mi tristeza en tu llanto, para seguir uniendo.
Tuve la sensación de que mi letargo llegaba, cuando te vi marchando. Comprendí que cada lugar tiene su tiempo y cada tiempo su lugar, cuando pasó el momento. Y mientras  agonizabas, pensaba en mi agonía, ahora que ya no era ni tiempo ni lugar para hacer sonoro el silencio.
Por el camino, fui perdiendo mis capas. Mis circunstancias quedaron prendidas en nada. Y debajo, no apareció ninguna sustancia, yo no estaba.
No estaba, ¿o nunca había estado?. No me encontraba, ¿o nunca me había buscado?. 
Ni siquiera recuerdo ya, cuando el éxtasis procedía de tu cabello. Cuando tu mano, era el nirvana. O cuando tu llamada, sólo un deseo.
Ni siquiera recuerdo ya, cuándo perdimos lo nuestro. Cuando nuestras palabras fueron repeticiones. O cuando tus caricias, dejaron de serlo.
Reposé mis miedos, mis ausencias, mi tristeza; y me lancé al abismo. Por el camino perdí vidas, perdí tiempos, pedí versos. Ahora sigo saliendo. Pero ya pasó el tiempo.

1 comentario:

sara leon dijo...

paso a paso voy navegando por la red y hoy he naufragado aqui en tu blog, me gusta es interesante y dulce a la vez, si algun dia quieres vistarme
te espero
www.cronicasdelamanoizquierda.blogspot.com