viernes, 2 de enero de 2009

Me enseñaste.

Pensaba que yo era la clave y alrededor, se sujetaban muy apretadas el resto de las piezas. Creía que sabía, que el mundo era mi mundo, que las palabras eran mis palabras. 
Había oído hablar de ese entramado, de esa red con multitud de puntos entrecruzados, todos iguales, ninguno más arriba ni más abajo. Me habían contado esa historia de múltiples perspectivas diferentes de lo mismo... pero eran teorías.
Tuve que viajar, tuve que leer, tuve que navegar, que escuchar, que observar, que tragarme mi orgullo, que reconocer mi ignorancia. Tuve que contemplar otras historias, que escuchar otras letras, que beber otras penas.
Ahora siento la tentación de callarme, porque al hablar no escucho, al hablar no aprendo. Me veo incapaz de debatir, de confrontar, de comparar... porque en esta maraña de conciencias, de puntos de vista, de pareceres, sólo soy un ruido parcial y oscuro, equivocado en no sé que parte.
Me enseñaste en tu humildad mi pobreza, en tu sencillez mi altanería, en tu sonrisa mi tragedia. Me mostrarte en tu vida cotidiana mi fracaso, en tus palabras mis galimatías, en tu respeto mi falsa modestia.
Ahora siento la tentación de callarme o al menos de hablar más bajo, siento la tentación de no ser casi nada y de aprender de nuevo.

9 comentarios:

ARMIDA MARTIN dijo...

A veces nos reconocemos en los ojos de otros que nos obligan a mirar nuestro interior...

marisa dijo...

Es hermoso reconocerse, aunque duela lo que vemos. Crecer cada día, mirarse en otros, dudar...Escuchar al que tiene algo que decir es un gesto muy, muy hermoso.
Me gustan tus playas, naúfrago.

luna45 dijo...

Que te puedo decir querido amigo que la sencilles la tienes a flor de piel en tus manos cada ves que tocas el teclado para escribir no me canso de elogiarte esta cualidad. Y si yo tambien creo que es mejor aprender callados

medianoche dijo...

Qué bueno es recorrer nuestras experiencias, y comprender nuestras sendas transitadas, es bueno saber que ahora entendemos más… también es bueno decirlo para que otro tenga tiempo de divagar y encontrarse, la luz está encendida.

Besos

CONRA dijo...

Que bonito escrito JJ, pensamientos y sentimientos que te engrandecen por la gran sinceridad de tus palabras. Nadie esta por encima de nadie. Simplemente muchas veces nos miramos al espejo y nos reconocemos mejor.
Ya me marcho a dormir, mañana es lunes...
Muchos saludos

Verónica Rodríguez Orellana dijo...

También se puede naufragar en las orillas de las experiencias .Muy lindo tu relato

tali dijo...

muy bonito JJ. me gustan mucho tus escritos. un beso

JJ dijo...

Gracias a todos por vuestra lectura y vuestros comentarios.
Saludos.

aNdrea* dijo...

Esas personas que consiguen enseñarnos lo más valioso son aquellas que valen la pena conservar :)

Por algo tenemos una boca y dos oidos, debemos saber escuchar & aprender.

Nunca se sabe lo necesario.