jueves, 29 de enero de 2009

Anónimo.

Construías tus acordes en el anonimato de una calle de primavera. Componías tus palabras dictadas por los labios de tu propio origen. Inventabas el ingenio entre la risa de un pequeño mundo.
Anónimo, llenabas el paso cansino de paseantes a ninguna parte. Interrumpías el rumbo indefinido de cuerpos casi pasivos. Volvías las miradas hacia un origen inesperado.
Durante unos minutos, fuiste capaz de llevarme hasta tus voces. Fuiste capaz de perderme en esa realidad inexistente, de olvidar mi materia y de quedarme sólo con tus formas etéreas. Durante unos minutos, me perdí, completamente perdido en el ingenio, en la risa de un pequeño mundo.

5 comentarios:

luna45 dijo...

Simplemente me encanta tu forma de escribir ya que te leo una vez,otra,y otra y me gusta mucho .
Que hermoso sentir que algien o algo nos transporte hacia otro lugar o perdernos en la nada es muy bello.
Un saludo muy grande

Luisa Arellano dijo...

Haces una prosa que atrapa, a veces tengo la sensación de que leerte es como ir encontrado aromáticas rosas que invitan a la reflexión, desperdigadas.

Un abrazo.

medianoche dijo...

Se llega simplemente braseando… con el sentir que atrae nuestro pensamiento.
Hermoso

Besos

Arianna dijo...

bellamente escrito y completamente envolvente. Me paseo por su isla y respiro en paz por haber encontrado tierra amable en mi naufragio.
Saludos

Penélope dijo...

En esos momentos...parece que el tiempo se detuviera...la conscinecia del presente que se nos escapa entre los dedos...
Qué bonito lo que escribes.

Un saludo.