viernes, 27 de febrero de 2009
Adios.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Reposando.
lunes, 23 de febrero de 2009
Salir del abismo.
sábado, 21 de febrero de 2009
Abismo.
martes, 17 de febrero de 2009
Juzgar.
viernes, 13 de febrero de 2009
Oxígeno.
lunes, 9 de febrero de 2009
No.
martes, 3 de febrero de 2009
¿Momentos?
jueves, 29 de enero de 2009
Anónimo.
domingo, 25 de enero de 2009
Perder, tener, necesitar, prescindir.
viernes, 16 de enero de 2009
Luna
miércoles, 7 de enero de 2009
Una docena de frases.
viernes, 2 de enero de 2009
Me enseñaste.
domingo, 28 de diciembre de 2008
Colores.

lunes, 22 de diciembre de 2008
Una chispa.
Cuánto nos cuesta valorar lo que tenemos y con qué facilidad sufrimos por lo que nos falta. Qué pronto nos acostumbramos cuando nuestra situación mejora y qué poco hace falta para que nos sintamos mal. Lo que tenemos es lo habitual y lo habitual es lo justo, lo normal, lo que tenemos que tener, lo que nos tiene que suceder. Si mejoramos en nuestra situación laboral, económica, social o afectiva la alegría y felicidad inicial, en poco tiempo, pasa a constituirse en habitual: ya no la valoramos ni nos causa una especial satisfacción. Sólo nos volveremos a acordar de esa mejora si la perdemos.
Al menos tenemos el ya tópico día en el que nos acordamos de la salud –el día de la lotería-, pero quizá convendría buscar o inventar más días o momentos que nos ayudaran a valorar todo lo bueno que disfrutamos y que normalmente tenemos olvidado. Sin tópicos, podríamos buscar un momento para recrearnos en la suerte que tenemos al convivir con nuestra pareja, al tener a nuestros hijos o a nuestros padres, a poder disfrutar de nuestros amigos o de algún tiempo ocupado en nuestro hobby. Podríamos recrearnos en la suerte que tenemos al tener acceso a la seguridad social, a la educación, a que nos paguen cuando estamos de vacaciones o enfermos; incluso a que si la crisis ha llegado a nuestras casas, tengamos derecho a cobrar prestaciones por desempleo...
Es verdad que unas situaciones son más complicadas que otras, es verdad que algunos momentos son muy duros, es verdad que en ocasiones nos resulta imposible descubrir aspectos positivos. Pero no es menos verdad que con frecuencia nos cuesta valorar en su justa medida lo que ya sin darnos cuenta poseemos; no es menos verdad que tendemos a enterrar bajo alguna carencia, algún deseo o alguna situación pasajera, otros aspectos más importantes que ya disfrutamos. Desde la fragilidad de nuestros privilegios y desde las carencias que todos de alguna forma tenemos, “perder” algunos momentos rebuscando esa suerte olvidada y oculta nos hará un poco más felices.
Para muchos las navidades son una mezcla de celebraciones y recuerdos, de reencuentros y de ausencias, de reuniones y de soledades, de villancicos y de silencios. Para muchos las navidades son unas fechas de melancolía. Quizá, sea inevitable.Noches sin dormir.
sábado, 20 de diciembre de 2008
Espacio en blanco.
martes, 16 de diciembre de 2008
Espiral.

jueves, 11 de diciembre de 2008
Naufragar
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Eres cruel.
Por mucho que te pese eres un poco mía, mía en la medida que tus palabras son una parte de ti. Mía, en la medida que tus sentimientos formaron parte de mi vida.
Es verdad que prescindimos de estéticas, de belleza, de edad, de identidad, incluso de genética. Es verdad que comenzamos por dónde acababa el resto ¿quizá por eso acabamos tan pronto?. Es verdad que comenzamos tonteando con el juego y la mentira. Es verdad que nunca llegué a conocerte lo suficiente y que tú nunca llegaste a captar correctamente el sentido de mis palabras. Es verdad que siempre me desconcertaste y que ante cada respuesta me invadía la incertidumbre. Es verdad que caíste de repente de tu ingenuidad al rechazo, quizá a la decepción o al odio. Es verdad que todavía, cuando por casualidad escucho tus escasos versos, comprendo una parte de la existencia que hasta entonces había permanecido oculta.